domingo 23 de marzo de 2008

PODER Y BUROCRACIA EN LA IZQUIERDA


El siglo XIX constituyó el triunfo de la libertad individual/ colectiva frente al proceso histórico colectivo en el sentido Durkheimniano de la sociedad orgánica/sociedad mecánica. La conciencia colectiva se disuelve, el individuo empieza a gobernar, al menos a tener conocimiento de que él es el que puede modificar esa conciencia colectiva. La revolución industrial se desarrolla paralelamente y rompe junto al desarrollo individual la idea de la sociedad estamental para ser sociedad de clases. El movimiento obrero se organiza, se desarrolla pero no consigue el triunfo definitivo por muchos logros sociales alcanzados que se vitoreen.
El siglo XX es el siglo de la revolución Rusa, las dos guerras mundiales, el desarrollo voraz del capitalismo y del mayor crecimiento en desigualdad social. La clase obrera que conduce la revolución en Occidente deja su sitio al capitalismo perdiendo toda conciencia revolucionaria y de lucha. La clase obrera pierde sus grandes líderes; y el individuo que empezó a pensar en libertad deja su pensamiento en manos de una razón que le obnubila y le vuelve hedonista. Su libertad, justificada por su propia falsa razón es abandonada en manos del dinero. Los viejos líderes mueren y sus familiares tratan de aportar el viejo carisma ahora inexistente transformando los partidos en un nepotismo absoluto.
Siguiendo la vieja concepción Weberiana, el carisma se transforma en tradición para incluir a la izquierda, al individuo, a la sociedad en una masa racionalizadora que no es consciente del poder que tiene; burocratizándose. Todo se vuelve racional, la ideología izquierdista se disuelve en este proceso que domina al hombre psico-social. Romper las ataduras racionales y darle de nuevo una forma de poder al hombre es guiar al hombre hacia su propia libertad. Pero ¿cuáles son las pautas culturales que nos rigen e impiden el desarrollo evolutivo de todo ser humano? ¿Quién ha gobernado desde Roma a la actualidad por encima de cada imperio?
El ser humano, como trabajador social bastante tiene con llegar a fin de mes. ¿Por qué cuando llega a fin de mes y tiene algo de tiempo se disuelve en un ocio que le destruye? ¿No será que los patrones culturales que nos rigen deben ser transformados?
Si la religión impidió el desarrollo occidental coartando todo desarrollo científico-literario… social durante siglos, hoy se sigue impidiendo este desarrollo desde otros mecanismos políticos y sociales.
Es precioso pues dotar al hombre evolutivo de patrones culturales que aporten fuerza y voluntad para romper todas ataduras que le encadenan a su propia razón. No es la razón el triunfo del hombre, si bien sirvió y sirve para avanzar. La razón es el diablo si es mal guiada y es un Dios cuando permite nacer dentro del individuo la conciencia interna, la chispa que le guía a la libertad, pero no es nada fácil. Es preciso pues, darse cuenta primero de cuáles son las ataduras racionales que le atan para que pueda romperlas, sino es así siempre será esclavo de su propia razón y por consiguiente de las normas. El Estado no es más que el “padre” que deber proporcionar a través de sus mecanismos institucionales el desarrollo psico-social delos hombres.

jueves 20 de marzo de 2008

ACTOS ABRIL 2008




Madrid, 11 de Abril, 19 horas

Ateneo de Madrid, Calle Prado, 11
Acto Público

¿Por qué la República?

Intervienen:
Miguel Jordá

Miguel Pastrana

Félix Arana

Julio Anguita

Por que la República significa más Libertad, más Igualdad y más DEMOCRACIA
¡Te esperamos!

PARLA, LOCAL DE UCR-PARLA DÍA 12 ABRIL A LAS 20´00 HORAS

Proyección del documental "Biblioteca en Guerra"


Cena republicana para todos los asistentes. Apúntate en ucrparla@gmail.com




Madrid, 19 de Abril

MANIFESTACIÓN
Por la
III República
Cibeles- Sol, 18 horas

- Por la Recuperación definitiva de la Memoria Histórica

- Por la convocatoria de un Referéndum Monarquía – República

- Por el inicio de un Proceso Constituyente

jueves 13 de marzo de 2008

IU y el burro de la noria

Pascual Serrano/Rebelión

por Pascual Serrano — Última modificación 13/03/2008 09:41



La última debacle a la que ha llegado Izquierda Unida requiere que nos paremos a pensar con valentía el sistema político y electoral al que nos estamos dedicando. No podemos negar las responsabilidades de la dirección actual con Gaspar Llamazares a la cabeza, la desmovilización de una militancia que se reflejó en que sólo cincuenta personas asistieran al recuento en la sede nacional, o la patética sugerencia de ofrecernos como ministros dos días antes de quedarnos en dos diputados.

El panorama, en mi opinión, es mucho más grave, y se fundamenta en que el sistema actual está perfectamente pensado y diseñado para que IU nunca llegue a nada. Aunque muchas personas lo han recordado, hemos de ilustrar brevemente las matemáticas por las cuales la coalición ha necesitado medio millón de votos para cada diputado, mientras otros partidos con esos votos alcanzaban diez diputados. En realidad tampoco es que IU haya necesitado medio millón de votos por diputado, es mucho peor, los diputados se han conseguido uno con 163.633 votos en Madrid y otro con 154.300. El resto, 745.008 votos, no han servido para nada según establece la legislación electoral mediante la circunscripción provincial. Javier Ortiz recuerda que con 773.993 votos CiU ha logrado 11 escaños. Pero es que sumados a todos los restos de votos de todos los partidos que no alcanzan a un diputado, la cantidad de votos que no tienen representación en el Parlamento son millones. Armando B. Ginés, en rebelión.org, estima que esos votos corresponderían a 27 diputados que no aparecen en el hemiciclo y que, por tanto, son apropiados por los partidos mayoritarios que se benefician de la injusta ley electoral. A ellos, el autor añade los 82 escaños vacíos que corresponderían a quienes se han abstenido o votado en blanco. En total 109 escaños de “dudosa legitimidad democrática e intachable legalidad, es decir, casi un tercio del hemiciclo.”

Llamazares habla de tsunami bipartidista como si fuese algo coyuntural y no es cierto, el modelo es estructuralmente bipartidista, incluso hay algunas circunscripciones donde lo es obligatoriamente porque sólo le corresponden dos diputados. A todo ello hay que añadir el patrón mediático de presentar las elecciones legislativas como unas presidenciales a elegir entre los dos candidatos de los partidos mayoritarios, hasta el punto que se celebran debates, ratificados por la Junta Electoral, con la sola presencia de ellos dos o se cubre la jornada electoral haciendo referencia a los recuentos de sólo esos dos partidos.


Es verdad que en el periodo de Julio Anguita IU llegó a tener más de veinte diputados, pero, además de por el mérito indiscutible de aquel coordinador, fue por una determinada coyuntura política caracterizada por un PSOE desautorizado desde el punto de vista ideológico por aplicar políticas de derecha (privatizaciones, políticas laborales respondidas en huelgas generales), un corrupción trepidante sin precedentes en nuestra democracia y una derecha que se presentaba como centrada a la que nadie tenía miedo. En realidad, como ya escribieron algunos analistas entonces, aquel voto de IU era prestado, procedente de socialistas indignados por la corrupción que, una vez saneada la imagen de su partido vuelven a votarle años más tarde. Es muy difícil que se vuelva a dar ese panorama, o dicho de otra manera, se necesita llegar a la corrupción de los gobiernos de Felipe González y a una imagen centrada del PP para que IU pueda aspirar a esa representación.

De forma que, no nos engañemos, la ciudadanía tiene la percepción de que, aunque las políticas económicas sean muy parecidas, hoy no es lo mismo Zapatero que Rajoy, aunque a muchos de nosotros sus diferencias nos parezcan anecdóticas e irrelevantes en lo esencial. Los votantes de más de cuarenta provincias saben que sus votos a IU irán directamente a la papelera y es lógico que, siendo de izquierdas e incluso compartiendo el ideario de IU, voten al PSOE, por mucho que, como escribiera recientemente Julio Anguita en Mundo Obrero, sea necesario “votar en conciencia y que quien no la haga esté renunciando a constatar valientemente ante el electorado el respaldo a sus ideas, y renuncie a ser él o ella mismo”. Miles de ciudadanos son conscientes de que votar en conciencia, en el sistema actual, es tirar su voto. No podemos estar durante décadas pidiéndoles a esos ciudadanos un voto inútil. Yo ya estoy harto de hacerlo, estoy cansado de dar vueltas a la noria reivindicando el combate contra el voto útil a sabiendas que en cincuenta provincias el voto a IU el pasado 9 de marzo fue inútil y en más de cuarenta lo será siempre. Ellos saben que su dilema no es otro que el de o tirar su voto a la basura o frenar al PP votando al PSOE, por mucho que esa lectura nos duela. No hay proyecto ilusionante en IU que pueda romper con esta perversión, no nos engañemos.

Si hacemos memoria, podremos recordar que en las penúltimas elecciones generales de 2004, muchos ciudadanos de la izquierda radical, incluso más allá de IU, que nunca votaban, lo hicieron al PSOE para expulsar al PP, conscientes de que puestos a buscar un resultado práctico, por muy radicales de izquierda que se consideraban, lo único que tenía sentido era votar socialista.

Por tanto, va siendo hora de que Izquierda Unida se plante de forma contundente contra esta farsa electoral y deje de seguir perdiendo fuerzas, dinero, ilusiones y potencial humano en unas convocatorias electorales perfectamente diseñadas para mantenerla en la marginalidad siempre. Podremos tener mejor o peor dirección, hacer seguidismo o combatir las políticas neoliberales del PSOE, reactivar el PCE o no, cambiar la dirección actual, pero siempre estaremos condenados a la marginalidad parlamentaria y nunca el modelo será democrático y representativo del ideario ciudadano.

A todo ello se une la última perversión del sistema, que es la de contar con dos millones de inmigrantes, en su mayoría obreros y personal no cualificado, que no tienen derecho al voto. Son dos millones de ciudadanos que están de forma legal en nuestro país, que cotizan a la Seguridad Social, pagan sus impuestos, se ubicarían por razones de clase en la izquierda, pero sobre los que pende la espada de Damocles de la no renovación de su residencia si resultasen política y socialmente reivindicativos. ¿Qué diría la derecha si dos millones de ricos y directivos empresariales no tuviesen derecho a voto?

Seguir insistiendo en el voto a IU tal y como está la situación resulta la opción más desesperanzadora y desmovilizadora de todas. Es el momento de decir que no estamos dispuestos a sostener la farsa y plantarnos, el dilema es cómo. No se trata de voto útil o no, sino de si queremos seguir siendo los tontos útiles que legitiman el modelo a sabiendas de que nos condena a la marginalidad. Julio Anguita condenaba el “señuelo del voto útil”, pero yo creo que el auténtico señuelo que nos engaña es el del sistema electoral.

Es verdad que no hay muchas opciones, pero no podemos seguir legitimando este teatro. Si bien la política no es sólo el voto e Izquierda Unida debe priorizar como objetivo el trabajo social y la sensibilización política en la calle por encima de convocatorias electorales, debemos sopesar opciones valientes si de verdad queremos regenerar el sistema político español. Desde plantearnos, por ejemplo, no presentarnos a las elecciones y apoyar coyunturalmente con nuestro voto al partido mayoritario que se comprometa a cambiar la ley, a realizar una campaña de fraude de ley empadronándonos en las únicas provincias con posibilidad de representación, Madrid y Barcelona. No podemos seguir pidiendo a las gentes honestas de izquierda que tiren su voto a la basura, no podemos seguir siendo el burro que da vueltas a la noria.


2006 www.PascualSerrano.net

EL VOTO ÚTIL

Julio Anguita
Diario Córdoba


Cada vez que se convocan elecciones generales se lanza desde el PSOE y sus aledaños ideológicos, sindicales y mediáticos el mensaje del voto útil. La esencia del mismo está anclada siempre en la lógica agónica de la batalla final, del desenlace decisivo, de la hora incierta para la “causa común”. La formulación de la consigna se refuerza con otra que contiene ecos épicos de contiendas y experiencias negativas para la izquierda en otras épocas: “hay que derrotar a la derecha”. La reiteración del llamamiento, campaña electoral tras campaña electoral, demuestra que ha tenido éxito en experiencias pasadas. Y demuestra también cuan frágil es la memoria más inmediata y reciente. De los recuerdos menos cercanos ya ni hablamos.

Que el partido gobernante use una y otra vez el señuelo, forma parte de una estrategia electoral que sólo necesita del candor de sus abducidos, los cuales, mártires y gregarios, viven constantemente entre el amargo regusto del oneroso deber cumplido y la frustrante sensación de que ese va a ser su sino sempiterno.

El voto emitido en conciencia, sea éste a la opción que sea, es junto con el voto blanco y la abstención consciente, la plasmación de una realidad política, la radiografía limpia del cuerpo social y sus voluntades libres, sinceras, plurales. Al día siguiente de los resultados puede recomponerse una voluntad única de gobierno o de oposición coherente si hay un programa, unos acuerdos y unos valores compartidos.

El o la votante que renuncian a constatar valientemente ante el electorado el respaldo a sus ideas, renuncia a ser él o ella mismos. Su destino es el de un eterno segundón que asume y echa sobre sí la carga y la responsabilidad de lo que el protagonista no ha sabido mantener; es una versión laica del agnus dei.

La causa común de la Democracia es la del voto libre sin consideraciones que lo malinterpreten. De no ser así, estarán permanentemente votando en función de intereses y mensajes que conducirán a un menor respaldo en las urnas y consecuentemente, a ser instados en las siguientes elecciones para continuar así su lento e inútil suicidio político

¿INJUSTICIA O JUSTICIA POLÍTICA?

¿SABES
CUÁNTOS VOTOS SE NECESITAN PARA SACAR UN/A DIPUTADO/A?









PSOE
65.000

PP
66.000

IZQUIERDA UNIDA
481.000


IZQUIERDA UNIDA 963.040
votos
2 Diputados/as 3,80% Votos

C.i.U
774.317 votos
11 Diputados/as 3,05% Votos

C.Canaria 164.255
votos 2 Diputados/as 0,65%
Votos


SI ESTÁS HARTA/O DE QUE TE
TOMEN EL PELO, DE QUE ALGUNOS VOTOS NO CUENTEN, SI ESTAS CANSADO/A DE COMPARAR
DATOS Y NO ENTENDER NADA



FIRMA
PARA LA
MODIFICACION DE LA LEY ELECTORAL

http://www.firmasonline.com/1firmas/camp1.asp?C=1255>

martes 11 de marzo de 2008

LA TRAMPA ELECTORAL

NOTICIA Rebelion. La trampa electoral contra la izquierda transformadora
España
09-03-2008

Hacia el bipartidismo perfecto
La trampa electoral contra la izquierda transformadora


David Arrabalí
Mundo Obrero


El sistema electoral español diseñado en la transición para restar representación al Partido Comunista de España (PCE) es uno de los menos proporcionales de Europa. Los efectos que se perseguían sobre el sistema de partidos eran establecer un bipartidismo casi perfecto y reducir la capacidad de influencia política de los comunistas en la sociedad.

La reforma del actual sistema no es una demanda nueva. Desde que se aprobó la actual ley electoral el PCE, primero, y luego IU han denunciado su carácter injusto y la necesidad de reformarla. Ahora, como siempre cuando se acercan las elecciones, se vuelve a denunciar que la izquierda transformadora de este país es la principal perjudicada.

Lo cierto es que en todas las convocatorias electorales celebradas existe una desproporcionalidad entre el porcentaje de votos y el porcentaje de escaños obtenidos por los partidos, por eso se puede afirmar, desde la razón y con claridad, que el sistema electoral no es justo ya que no refleja de forma proporcional y transparente las preferencias de la sociedad, y se puede denunciar la escasa calidad democrática del sistema político español por este y otros motivos.

La tendencia actual es hacia el bipartidismo "perfecto", se acentúa aún más por la nueva forma de hacer política impuesta por el neoliberalismo, por la cada vez mayor influencia de poderosos grupos empresariales y por la concentración y manipulación de los medios de comunicación, por la uniformidad de discursos y mensajes en torno a la polarización política entre PSOE y PP, y por el creciente abstencionismo relacionado sin duda con los procesos de desmovilización social y despolitización general a consecuencia del agotamiento del actual modelo de democracia representativa.

Los partidos mayoritarios se verán siempre beneficiados con las actuales reglas de juego, mientras que los partidos de tamaño medio como IU resultan perjudicados, y pueden llegar a convertirse en residuales o incluso desaparecer, como ocurrió con el CDS hace años. El sistema es formalmente proporcional pero en la realidad todos los índices lo sitúan como uno de los menos proporcionales de Europa, casi al mismo nivel, según algunos autores, que el sistema francés y el británico, que son mayoritarios.

No existen, sin embargo, las condiciones objetivas para que el sistema pueda cambiarse puesto que paradójicamente los perjudicados carecen de la representatividad y fuerza necesarias. Además, los partidos políticos mayoritarios se encuentran satisfechos con la actual ley electoral ya que son los principales beneficiarios de las actuales reglas del juego y para realizar una reforma es necesaria la modificación de leyes fundamentales que por el procedimiento y por la situación política parecen intocables.

Por tanto parece que hay pocas alternativas que no sean cambiar las reglas del juego, y con la actual correlación de fuerzas esto sólo es posible situándose en el límite o al margen del sistema. Quiza sólo sea posible a través de la reivindicación de un proceso constituyente que desde la legitimidad construya una nueva legalidad republicana más humana y más democrática como una forma de superación del actual sistema.

La trampa electoral contra la izquierda transformadora

Nuestro sistema electoral se diseñó para que el Partido Comunista de España (PCE) no pudiera ganar nunca unas elecciones y reducir su representación, así lo admitió recientemente Herrero de Miñon, su creador, por eso no arroja unos resultados proporcionales. La distribución de escaños entre circunscripciones es proporcionalmente injusta, y las diferencias entre el porcentaje de votos y el de escaños de cada partido evidentes, fundamentalmente en el caso de Izquierda Unida que se ve enormemente perjudicada por el actual sistema.

Sin embargo no es la fórmula electoral, la ley D'Hondt, el elemento que más nos perjudica ya que su impacto es limitado. Más bien se trata de un conjunto de factores, siendo uno de los principales el tamaño de las circunscripciones y la asignación inicial de escaños (prorrateo) a las mismas. Estos son los verdaderos responsables del déficit de representatividad de Izquierda Unida en las elecciones.

Las leyes establecen que la circunscripción debe ser la provincia. Como en la mayoría de las provincias se eligen entre 3 y 6 diputados solamente, resulta imposible conseguir en dichos territorios un resultado proporcional, puesto que el número de escaños a repartir es muy pequeño. Los electores de estas circunscripciones de baja magnitud, como comportamiento estratégico, muchas veces renuncian a votar a su partido de preferencia cuando aparece sin expectativa de obtener escaño, haciéndolo a favor de otra fuerza con más probabilidad de éxito.

En cuanto a la distribución inicial de escaños por provincia, con el actual sistema de distribución se produce una sobre-representación de las provincias menos pobladas y, a la inversa, una infla-representación de las más pobladas. Ello es debido a la representación mínima inicial de 2 diputados establecida por la Ley Electoral. Se introduce con ello una desproporcionalidad que luego no puede equilibrarse con el reparto del resto de escaños en función del número de habitantes de cada provincia. La Constitución deja un margen para fijar el número de diputados en una cifra que se sitúe entre un mínimo de 300 y un máximo de 400 lo que puede influir en el futuro, si se amplia el número de parlamentarios de la cámara, en el tamaño de las circunscripciones.

Por último, como se sabe, se aplica la fórmula D'Hondt. Pero por muy proporcional que fuera la fórmula a aplicar, si sólo tengo tres o cuatro escaños para repartir, es imposible poder otorgar representación a todos los partidos; los escaños se distribuirán entre las fuerzas mayoritarias. No obstante, siempre se podrían aplicar otras fórmulas electorales muchos más proporcionales y respetuosas con las minorías como la Sainte-Laguë o la fórmula de "hare" o cuota simple.

JULIO ANGUITA. DISCURSO EN EL ATENEO 11 abril 2008

HOSPITAL PARLA

PLATAFORMA EN DEFENSA DEL HOSPITAL DEL SUR
¡EL HOSPITAL DE PARLA YA COJEA!
No se cumplen los plazos de funcionamiento
No es suficiente para la zona por que:
· No cumple las recomendaciones de la OMS
· La ratio de camas por cada 1000 habitantes en Europa es de 9, en España es de 4,6; en Madrid es de 4,4 y en el Hospital del Sur habrá 1 cama pro cada 1000 habitantes, claramente insuficiente.
· ¿Cuánto ha costado este retraso intencionado para inaugurarlo varias veces y salir en la foto electoralista?
· ¿Sabías que la gestión es privada, que será un hospital de mínimos, y que la mayoría de analítica se llevará fuera?
· ¿Sabías que vas a tener que pagar por aparcar tu vehículo en un suelo que es tuyo, es decir público?
· ¿Cómo son tan “demócratas” que cambian el nombre del Hospital del Sur sin consultar al pueblo, el único soberano?
· ¿Porqué no contratan personal de Parla, después de tanto montaje de casetas, colas para apuntarse y tantas promesas electorales?

EN EL HOSPITAL DEL SUR NECESITAMOS
Gestión pública directa
Unidad de Daño cerebral y terminales
Aparcamiento gratuito
Laboratorio completo y suficiente
Maternidad más amplia
Transporte público eficiente

¡LA SALUD ES UN DERECHO, NO UN NEGOCIO!

RECOGIDA DE FIRMAS EN LOS CENTROS DE SAL

Video alterantiva joven parla.

POR LA FEDERACIÓN REPUBLICANA ESPAÑOLA

POR LA FEDERACIÓN REPUBLICANA ESPAÑOLA
¡ES LA HORA DE LA REPÚBLICA DE PARLA!